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HOMENAJE DEL COLEGIO DE JALISCO

PORQUE ERA EL…
 REQUIEM

La desaparición de un amigo suele ser un trauma, la de Luis trastorna todo mi ser. Al despedirme brevemente de su cuerpo presente en la iglesia de Quillan en este mes de octubre, los recuerdos me sumergen. Recuerdos que cubren más de sesenta años de nuestra vida, en varios períodos cortados de silencios. Con la ayuda de sus familiares y allegados voy a tratar de esbozar nuestras dos trayectorias con sus afinidades y sus divergencias. Al paso intentaré dibujar el retrato de un personaje fuera de lo común, con su luz y sus sombras. Y emprenderé un análisis de mí mismo sin ninguna complacencia

TOULOUSE

Imaginen un día del otoño de 1952 en que dos estudiantes consultan un panel en los pasillos de la Facultad de Letras de Toulouse, calle Albert Lautman. Se saludan y se reconocen : ambos salieron en la misma lista de aprobados en el bachillerato en Montpellier tres meses antes e intercambiaron algunas palabras. Y aquí van a sellar un pacto secreto que los va a unir hasta 2015. El cemento de esta amistad ha sido sin duda la confesión de Luis que con palabras torpes cuenta el percance de caza que acaba de sufrir (manejo de un fusil que se descarga en su brazo izquierdo) y necesitó la amputación de la mano y del antebrazo. El sufrimiento aflora todavía en su cara pues la anestesia borró sólo parte del dolor. Evoca en términos escalofriantes su estancia en la clínica en que su moral se derrumbó al contacto con la prosa maléfica y la visión desesperada de Celine y su Voyage au bout de la nuit (prestado por una enfermera).

A partir de allí, movido quizas por un sentimiento de piedad, en un arranque de compasión que superaré a continuación, me aferro a sus pasos. Y trato de sustituir su miembro ausente en los gestos de la vida cotidiana. No contaba con la firme determinación del joven al prescindir de la ayuda de su entorno. De su paso por el seminario de Castelnaudary, conservaría la fe necesaria para enfrentarse valientemente a su descapacitación. De aquí en adelante va a adoptar la silueta definitiva, con la gabardiuna echada sobre los hombros para disimular su menoscabo. A la hora de la comida no solicita la ayuda de nadie , blandiendo un cuchillo especial para cortar la carne. Nos agradece de hacer silencio sobre su cuerpo herido. Durante cuatro años seguiré sus pasos. Muy pronto descubro su independencia, su espíritu lleno de fantasía, sus arrebatos, en una palabra su versatilidad o inestabiidad atribuibles a su estado. Noto también que tiene un montón de amigos, en los medios eclesiásticos : es que Luis tiene el don de gentes, es alegre y extravertido. En este primer año voy descubriendo su pasado escolar, su entorno familiar (padres comerciantes, apegados a su labor y creyentes, un abuelo dicharachero, una abuela omnipresente, un hermano y dos hermanas menores) Por contraste yo era hijo único, mimado y tímido, de pocos amigos. Muy pronto compartiremos nuestras amistades en la facultad, comeremos juntos en el restaurante universitario y saldremos juntos (teatro y cine). Frecuentamos la clase del Abbe Salvat en el Instituto Católico donde nos enamoramos en plan burlón de una tal Godeline. Curiosamente me parece que no hemos estudiado juntos, al lado uno de otro pero por separado. Porque nuestros ritmos de trabajo eran distintos. En las sesiones nocturnas de la Bibliorteca Municipal (invierno riguroso del 55) el brotaba de su asiento, desaparecía tras una quimera o me arrastraba al cine. O a las manifestaciones contra los policías frecuentes en estos tiempos. Mi timidez me impedía trámites protocolarios como pedir una beca del Rotary para recorrer Portugal como hzo él todo un verano. Yo me concentré en el trabajo, el se dispersó. Mi éxito en las oposiciones (que yo atribuyo al día pasado en En Calcat, con los monjes, donde me llevó Luis) y mi destino a Argelia en el 57 (en plena guerra) nos separó. El conseguiría un rotundo desquite al sacar brillantes oposiciones unos años más tarde y emprendería a contiuación una brillante carrerra universitaria.

MADRID

Volvamos al verano de 1957 en que compartimos una habitación en una pensión madrileña. Acudíamos a la Biblioteca Nacional y al Ateneo para preparar nuestras tesinas. Salíamos de noche y nos reuníamos con estudiantes francesas (allí conoció a la que sería su mujer Denise). Como ya he dicho el verano acabó mal para mí con el nombramiento primero en Mascara y luego en Argel en el movido año 58.

ARGEL

Reapareció Luis en mi vida en el 59 en Argel en un nuevo arrebato, a raiz de un disgusto amoroso causado por el rechazo de su amada (enferma). Desembarca en una ciudad sitiada, sin recursos y accepta un puesto de vigilante en el instituto de Miliana, rodeada de fellaghas. Lo que no le impide seguir los cursos del maestro Marcilly en Argel y sacar las dichosas oposiciones y volver a Francia antes de la debacle del 62 que yo sufrí en mis carnes. Se rescató al venir a sostenerme durante las pruebas orales de la Agregaduría en Paris en el 62. Gracias le sean dadas.

ARGEL bis-MONTPELLIER

Volverá a la Argelia independiente como asistente del maestro Marcilly. Empezará sus largos trabajos de investigación sobre los moriscos (aprenderá el árabe) y publicará valiosos estudios mientras su familia va creciendo y en el 67 vuelve a Montpellier, al lado del profesor Fleckniakoska. Impartirá clases de castellano como profesor titular hasta los 90. Por estas fechas yo sufro una depresión con dificultades financieras y problemas familiares. No tengo proyecto universitario y elijo una vida profesoral modesta y rutinaria. Con una pizca de celos inconscientes envidio la carrerra de mi amigo. Nos enteramos de sus éxitos y recibimo su visita de paso hacia su casa de campo en Montfort sur Boulzane. En realidad nuestra amistad sufre una travesía del desierto. No sé nada de su vida docente, de sus clases, de sus alumnos, de sus viajes a Mexico, nada.

Hasta este día de primavera en los años noventa, al pie del Pic Saint Loup me encuentro con Denise que me anuncia que está separada de su marido. Quedo anonadado hasta el punto de no preguntar por el motivo de la separación. Durante años quedaré con esta duda hasta queun día, mediante Internet, localizo a mi compadre en Mexico, precisamente en el Colegio Jalisco de Guadalajara ; reanudamos nuestra relación y en su viaje anual a Montfort me presenta a la que será su segunda esposa antes de adoptar a un joven mejicano llamado Tonio.

MEXICO

Gracias al testimonio de Araceli reconstruyo su vida en Guadalajara y Mexico City con nuevas investigaciones que desembocan en nuevas publicaciones con fotos de su esposa. Me regalan un suntuoso album : México de mis amores que escribieron a dos manos.

QUILLAN

En Quillan y Montfort celebramos nuestra amistad recobrada con otros amigos suyos como Jacques Aupin. Festejamos en la intimidad la boda mejicana y el bautismo de Tonio. Pero surgieron las primeras alertas médicas, (corazón y próstata) y fuimos a visitarle en Toulouse, Beziers y Quillan.

Y esta última llamada desesperada en julio de 2015 en que encontramos a un hombre macilento y agotado quien desvaríaba (confundiendo los nombres de sus esposas). Le acompañamos al urólogo y le vimos partir hacia Burdeos donde reside su hija. En quince días la muerte hizo su obra y le hablé en las postrimerás, su respuesta en el teléfono fue un soplo en que percibí como un agradecimiento, un reconocimiento. Y todo acabó en este cementerio de Quillan, en este territorio tan amado y tan celebrado en su último libro dedicado al cura de Sain Martin Lys, Felix Armand (vean reseña).

FINAL

Esta biografía sentimental y este vuelo de medio siglo de complicidades y discrepancias nos enseñaron algo sobre la amistad. La cual puede unir seres opuestos, la cual puede resurgir en horas graves, la cual puede borrar desavenencias, la cual nos enriquece por osmosis, la cual por fín ayuda a conocernos nosotros mismos. Le ayudé, me ayudó, le presenté a mis amigos, me presentó a los suyos. He leido su obra, leyó la mía. Le he acompañado en sus últimos momentos y él me ayudará para dar el gran paso, de donde esté.

…PORQUE ERA YO

Gilbert TEJEDOR